Cuento: Hablando con la oscuridad

Amada Selina

Es Amada Selina
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-¿Podría hablar con la oscuridad?
-Por supuesto, cuando quieras -una nube de energía casi negra se presentó ante mí-.
(Esta es la primera trampa. La oscuridad está disponible si puede sacar algún interés. Solo la Luz está siempre disponible sin condiciones ni limitaciones)

-Muy bien, me gustaría saber cuáles son tus objetivos… ¿Cuáles son tus pretenciones, como oscuridad?
-Bueno, cuanta más oscuridad haya en el mundo, más fuerza para mi, para la separación. Por lo tanto, cuanta más separación haya en el mundo, más oscuridad.

-Comprendo. Pero, ¿tú qué ganas?
-Yo gano la partida de poder contra la Luz, gano con el miendo y el llanto a la unión y al amor. Cuanto más dolor hay en el mundo, más ventaja para lo oscuro, y al aumentar la cantidad de oscuridad, más miedo, más odio, más pena, y por lo tanto menos fe y menos relación son el Creador.

 Resultado de imagen de la oscuridad
-Pero el Creador, ha creado todo, también a ti.
-Así es, y yo quiero ganar, como el hijo desea superar al padre. Quiero que todos estéis bajo mis pies, a mis órdenes, para hacer de este un mundo peor.

-O sea, que tu objetivo es ganar a Dios.
-Si es que existe…
(Otra arma de la oscuridad: la duda) 

-Supongamos que sí, que un creador bueno nos hace a todos y nos deja libertad para ser como queramos, etonces…
La oscuridad me interrumpió -un truco suyo para impedir un pensamiento coherente y claro-:
-Si os deja libertad, ¿por qué no sois felices? No os ayuda mucho, que se diga. Mira cuánta gente infeliz o que está sufriendo está a tu alrededor, ¿eso lo haría un padre bueno?

-¿Un padre bueno impondría su voluntad? Si así fuera tú no existirías.
-O tal vez no existe. Pero aunque Dios exista, si es tan bueno, ¿por qué no elimina la oscuridad de la faz de la tierra? Tal vez no puede, y estondes no es tan grande ni tan magnificente.

-¿Y si tú existes porque eres necesario?
-¿Por qué necesitaría el bien al mal?

-Y, ¿cómo saber lo que es el bien sino fuera por el contraste?
-Aún aceptando tu tesis, ¿no lo habéis comprobado ya? ¿Acaso no tenéis suficientes pruebas para ver que la idea del bien es antigua, cursi e inútil? Si fuera maravillosa no habría sufrimiento humano, ¿no crees?

-Creo que el único modo de aumentar nuestra fe en Dios y en la Luz es ver que tus objetivos son egoistas e interesados. 
-¿Dios no es interesado?

-Nos deja libertad.
-Y yo, ¿no lo ves? Yo no obligo a nadie a estar de mi lado.

-Pero sí aseguras que estar a tu lado otorga más logros.
– ¿Y no es así? Los que están en mi lado pueden tener todo lo que quieren.
-Tal vez lo que desean no sea bueno para ellos.

-¿Quién juzga lo que es bueno o no?
-Bueno, el corazón lo sabe.

-¿Estás segura?
(La oscuridad es experta en sembrar dudas e incertidumbres, mientras que la Luz aporta certezas).
-Sí, lo estoy.

(Cuando tú estás seguro de que no puede arrastrarte a su territorio su poder disminuye).

-Pero lo que yo ofrezco es realmente magnífico: bienes, poder, imagen, salud…
-Puede ser, pero ¿a qué precio?
-Oh, nada, algún pequeño favor de vez en cuando.
(Un favor a la oscuridad es un pacto con el diablo).

-A diferencia de ti, Dios no pide favores, Él no pone condiciones ni mínimos ni límites.
-Pero si no hacéis lo que Él dice, no lográis vuestras metas.

-Pero no es un chantaje, es solo un camino libre: estás con Dios o no.
-Igual que conmigo, estás conmigo o estás con el perdedor.
La oscuridad intenta restar poder a la Luz presentándola como algo inútil, antiguo, inservible. Al contrario, la Luz nunca juzga a la oscuridad ni a sus actos.

-Aunque sea un perdedor, Dios te admite como eres, no se mete contigo y no intenta aniquilarte. Tampoco nos impide seguirte.
-¿Cómo va a convencerte de que no vengas conmigo? ¿Qué argumentos tiene, si yo puedo darte fama, poder o dinero, por poner un ejemplo?

-Porque para Dios la fama o el dinero no son importantes.
-Prueba a vivir sin dinero, vas a saber lo que es sufrir.

-Entonces, tus objetivos son que no suframos.
-Por supuesto, y que seáis los reyes de esto.

-¿Los reyes? ¿Cuántos reyes habría, cada unocon sus ideas y sus propias metas personales?
-Oh, no pasa nada, cabéis todos. ¡Seréis los reyes del mundo!

(No es cierto que cada ser humano pueda aplicar sus propios criterios pues somos tan distintos que los actos de unos harían daño a otros, y esto generaría más separación entre nosotros, que es lo que la oscuridad desea).

-¿Para qué nos sirve ser los reyes? 
-¡Para tener más poder!

-¿Qué es el poder? 
-Alcanzar todas las cosas.

-¿Las cosas? ¿Y si no necesitáramos cosas?
-Oh, vamos, no seas ignorante, todos necesitáis cosas, y bastantes, además.
(La oscuridad puede insultarte, crearte culpa o dependencia. También te hace ver como necesidades cosas que realmente no lo son).

-Todos conocemos gente que tiene muchas cosas pero que no son felices, y al revés.
-No creas todo lo que ves.
(La Luz te anima a creer en ti y en tn instinto, pero la oscuridad te resta seguridad y confianza para que dependas de ella).

-Pues estoy segura de que las cosas materiales o el poder o el éxito no nos hacen más felices, solo llenan vacíos concretos.
-¿Y no serías más feliz con menos vacíos? Con todos esos huecos llenos te sentirías mucho mejor.

-Aunque fuera a costa de otros.
-Los otros deberían hacer lo mismo: luchar por sus objetivos, pensar en ellos.
(La Luz desea tu felicidad pero respetando a los demás miestras que a la oscuridad el bien de los demás no le importa, solo desea tener siervos dependientes postrados a sus pies. Así crea más separación).

-¿Crees que no se puede ser feliz pensando también en los demás?
-Si te dedicas a los otros perderás tu tiempo, tu energía y tu dinero. Tú mira por ti.
(El egoísmo nos separa de los demás y también de la fuente creadora. Dios jamás nos chantajea ni nos asusta con un futuro dramático o con amenazas inconsistentes).

-Tú eliges. Si te unes a mí lo tendrás todo.
-Pero tendré que abandonar la idea de que somos Uno y de que ya lo tenemos todo.

-¿Acaso tienes todo?
-No en sentido material, pero sí dentro de mí.

-¿Para qué sirve eso?
-Al menos no es algo tanquible que defender del robo o de la envidia, como serían el dinero o la fama.

-¿Y de qué te sirven las riquezas intangibles? Si no pueden medirse no existen.
-¿Cuánto mides tú? ¿Cuánto pesas? Si no puedes darme tus medidas no existes.

-Existo en la medida en que otros crean en mí, en que tengan conciencia de mí y sepan de mi poder.
-Muy bien, pues yo no te alimento más.
Cerré los ojos y me callé. Me envolví en luz blanca rodeada de ángeles y flores.


La oscuridad se esfumó.

4 Comentarios

  1. Avatar

    Me ha encantado como resuena en mi corazón tus videos en Mindalia y ahora que leo este cuento ha sucedido lo mismo. Gracias desde CD de México

  2. Avatar

    Buenos días, hace unos dias empecé a ver tus videos y ahora leyendo este blogs, videos que guarde hace 2/3añas atras y que recien ahora estoy mirando , lo que son las cosas,ahora estoy en otro aspecto de mi vida alejada de muchas cosas negativas gracias a Dios…. y el ver tus vídeos o leer me hacen pensar que estoy a una vibración un poco mas alta

  3. Avatar

    Buenos días, hace unos dias empecé a ver tus videos y ahora leyendo este blogs, videos que guarde hace 2/3añas atras y que recien ahora estoy mirando , lo que son las cosas,ahora estoy en otro aspecto de mi vida alejada de muchas cosas negativas gracias a Dios…. y el ver tus vídeos o leer me hacen pensar que estoy a una vibración un poco mas alta

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    Amada soy Luciana de Argentina y he hecho Reiki, me ayuda pero a veces siento que esto no lo permite el catolicismo, con el me dijeron que había guías, y me da miedo la palabra, cuando se habla de maestros ascendidos, cuando Jesús es el único, y no me da tranquilidad como hablar de los angeles.Que me podes decir, todos los guías son buenos, son seres de luz?que diferencia hay con los angeles?Muchas gracias

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