¿POR QUÉ NO CANALIZO?

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Canalizar es un proceso natural que el ser humano ha podido lograr casi desde el principio de los tiempos. Seres incorpóreos (si cuerpo) de otras galaxias o frecuencias, incluso los que ya han fallecido, han podido comunicarse con el hombre desde y darle sus mensajes. ¿Cuál es la diferencia fundamental entre un médium o un canalizador y cualquier otra persona.


La diferencia fundamental es la consciencia de que hay una comunicación con algo o alguien que no vemos  y que no tiene cuerpo ni ocupa un espacio físico (tangible, medible). La segunda diferencia es la fe o la confianza en que este proceso es real y que efectivamente hay una interacción entre este tipo de energías o entidades y el ser humano.

Pero, si todo el mundo puede comunicarse con el campo de lo invisible, ¿por qué para unas personas es tan sencillo y para otros es casi imposible?
No soy una experta, pero sí puedo preguntar a los Maestros de Luz con lo que trabajo normalmente (y a otros) y compartir lo que recibo. Me gusta aclarar que todos los canales podemos equivocarnos, que por supuesto que podemos estar inventándonos lo que canalizamos y que no hay pruebas concluyentes de que este proceso sea real, pero tampoco se puede probar que uno no percibe sus mensajes y los traduce correctamente, ¿verdad? Tú puedes creer lo que más te guste.

Vamos al asunto. Compartiré nuestra conversación tal y como fue. Donde pone una A es que hablo yo y si pone una M es la respuesta de los Maestros.

Amada- Maestros, buenos días.
Maestros- Buenos días, hija. ¿Qué tal va la vida? (se ríen)

A- Ya lo sabéis, jajaja.
M- Sí, es verdad, jajaja. ¿Qué deseas?

A- Me gustaría saber porqué algunas personas no canalizan. Incluso alumnos que se forman en diez escuelas distintas pero que no pillan (no reciben) vuestra información.
M- El primer motivo de su limitación es que en sus entrañas les parece increíble que esta comunicación sea factible , que sea real, y por supuesto, les parece sospechoso que sea tan fácil.

Queremos decir que el ser humano duda de que haya otras realidades, y cuando ya cree que hay otras realidades a veces no se siente merecedor de que compartamos nuestra sabiduría y nuestras capacidades. La mayoría de los seres humanos tienen problemas con el merecimiento. No nos cansamos de decir que todos los seres humanos merecen lo mejor solo por haber sido diseñados por el arquitecto universal (el Creador), pero el hombre tiene a sus espaldas siglos de sacrificios y le cuesta acceder a la sencillez de nuestra comunicación.

A- Bien, pero la gente sí desea hablar con vosotros y poder escucharos, o veros, o sentiros… o lo que sea. ¡Están deseando!
M- A veces es verdad que están deseándolo, pero llenos de miedos. Temen el encuentro. Se asustan a la más mínima señal de comunicación y cierran inconscientemente el canal de comunicación. Otras veces no se trata del miedo, sino de la duda. Nos ven o nos escuchan pero no acaban de creerlo. Nos tienen delante, en su corazón saben que esa respuesta, esa intuición o esa palabra fue inspirada por nosotros pero se dicen a sí mismos: Oh, no será eso… me lo habré inventado.
Todos nos tenéis delante de vosotros o a vuestro lado, pero no todos lo creen , lo admiten o lo permiten.

Por otra parte, los que finalmente presienten que estamos con ellos y que estamos deseando darles nuestro amor y nuestro conocimiento (¡qué fácil os sería la vida si escucharais más! Jajaja), esperan que el contacto sea de otro modo. Muchos no admiten que cada persona nos recibe y nos siente de un modo particular y único, y esperan que se produzca como lo han visto en otras personas, en sus sueños e incluso en el cine. Sin quererlo no nos ven porque esperan vernos de otro modo y no como les ha tocado.

A- Entiendo. ¿Hay más razones, Maestros?
M- Estas son las principales. Luego hay muchos más matices, pero estas son las bases de la dificultad de canalizar.
A- Ya.

Me quedé pensativa revisando si habría sido totalmente fiel a lo que Ellos querían decirnos y sentí un . Eso es una respuesta canalizada -pensé- y en ese instante recibí otro mensaje de Ellos:

M- ¿Lo ves? Tú no lo dudas pero la mayoría de la gente sí. Claro que es prudente asegurarse del origen de vuestras intuiciones y de vuestras voces interiores, pero solo creyendo y practicando se puede verificar el origen. Cuando creéis el flujo de información canalizada aumenta y eso erradica las dudas y aumenta la fe.

A- ¿Cómo saber si sois vosotros o los otros (energías de baja frecuencia vibratoria)?
Imagen relacionadaM- ¿Cómo se siente uno al recibir los mensajes? Ahí está la respuesta. Nuestros mensajes aportan alegría, confianza, seguridad, alegría, aceptación, fuerza… y alegría otras vez. Los mensajes de otras fuerzas son interesados, tienen un objetivo privado y egoísta, no les importa hacer daño a otros ni tampoco la salud o el estado del canal humano. Hay más señales pero estas son las principales.¿Cómo te sientes? ¿Son mensajes egoístas o solidarios? ¿El objetivo es tu propio bien (fama, dinero, amor) o el bien de todos? Con el tiempo las diferencias son tan claras que ya no hay nunca lugar para la duda.

A- Por último, ¿qué podéis decirle a alguien que desea canalizar más información o mejor?
M- En primer lugar, que deje de dudar que el derecho a la comunicación con el Padre o con nosotros es exclusivo de algunas almas pues todos los hijos pueden hablar con Papá (Dios). Esta es la principal premisa: merecéis recibir personalmente los consejos y el amor de vuestro Padre eterno y el apoyo incondicional de vuestros guías, consejeros, asistentes e incluso, vuestros seres queridos que ya han partido.

En segundo lugar, aparte de practicar y de estar atentos a las posibles respuestas que se reciben durante el día (y son decenas), puede ayudar bastante visualizar cómo vuestros chakras principales se abren  y se llena de luz pura, iridiscente y cálida. Esa simple visualización os hace conscientes de que todas las partes de vuestro cuerpo (y de vuestros cuerpos) están unidas en luz, no desmembradas y separadas. La luz une todos vuestros órganos, vuestras emociones e ideas, y por lo tanto, también os une a los guías, a los maestros, a los fallecidos (solo han viajado, no han muerto) y a Dios.

En tercer lugar se requiere confianza absoluta en que ciertas percepciones extrasensoriales lo son realmente. No le quitéis fuerza: si sientes algo, sientes algo. Es así. Si no lo sientes, no lo sientes, no te lo inventes. Es así. Cuanta más verdad en tu corazón más capacidad de canalizar desde las altas esferas.
Y basta ya de cháchara (plática). A vivir. Es en la vida donde estamos, no en el miedo, en la exigencia o en el sacrificio: sino en la casa, en el parque, en la calle, en el trabajo…
Ahí nos encontraréis.
Os amamos.

A- ¿Eso es todo?
M- Sí.

A- Ok, muchas gracias.
M- No hay de qué. Es nuestro trabajo (y me guiñaron un ojo).

Espero que os sirva,
Con amor,
Amada Selina.

TODOS SOMOS CANALES

Mucha gente desconoce cuál es mi trabajo, así que lo explicaré brevemente. Pero lo mejor de este artículo no es dar a entender tan hermosa profesión (o don), sino mostrarte que tú también eres un canal de amor y Luz.
Hace varios años conocí los Registros Akáshicos o Archivos del Alma. Se trata de una «dimensión» energética que contiene todo lo que cada Alma ha vivido hasta el momento presente. 

Poder acceder a este Registro me parece una suerte, pero no es algo reservado a unos cuantos, sino que todas las personas pueden acceder a esta información con la preparación adecuada. 

A partir de mis primeras experiencias, cargadas de dudas como las de todos mis alumnos, empecé a percibir con claridad que podía canalizar información desde esa dimensión o espacio, el Akasha. Y lo más importante: si yo puedo, tú puedes, pues en esencia todos somos exactamente iguales.


Las primeras experiencias estaban llenas de incertidumbre y preguntas:

¿Realmente puedo percibir información de los Guías espirituales que tenemos?
¿Dónde están? ¿Quiénes son? ¿Por qué nos dan esa información?
Esto que percibo, ¿de dónde viene?
¿Es real?
¿No me lo estoy inventando todo? ¿Será mi propia mente?


Todos nos preguntamos esto (y cosas peores) en las primeras experiencias en este campo.
Sin embargo, la experiencia va desmontando estas dudas y confirmando que todos podemos «canalizar».

QUE ES CANALIZAR

Hay muchas definiciones, pero a mí me gusta explicar que es recibir energía e información de otros planos, entidades o dimensiones no físicas. Y lo mejor es que ¡tú también puedes! De hecho, estoy segura de que lo has hecho cientos, miles de veces, sin darte cuenta.

La inspiración para escribir o pintar;  las palabras que te llegan no sabes de dónde, y hasta te asombras de lo que has dicho o la intuición y las corazonadas son algunas formas de canalización. Otra forma es la «escritura automática», o los discursos de alguien que está en estado de trance, en un estado alterado de conciencia o en meditación profunda. Los mediums son canales que contactan con el mundo espiritual, y muchas personas pueden «comunicarse» con los animales.

Realmente, ¿estas formas de comunicación te parecen tan raras? ¿En serio? El ser humano ha podido canalizar mensajes de dimensiones superiores desde siempre. La diferencia fundamental es que en la Antigüedad este don estaba reservado a unas cuantas personas y en la actualidad ¡todos podemos! ¿A que se debe? La Tierra, como energía viva,  tiene una vibración más alta que hace miles de años. Y el ser humano que lo habita también, aunque a veces no nos lo parezca tal y como está el patio. Pero seamos positivos: cada vez hay más canalizadores espirituales en la Tierra para transmitir mensajes de amor y conciencia.



MI TRABAJO

Hace unas pocas noches soñé que alguien me decía: «no intentes que los demás vean tu trabajo como algo normal, porque no lo es». Confieso que me sentí rara y pensé: O sea, que mi anterior trabajo, dar cursos de formación para una marca de lujo es normal, pero dar cursos de formación para que la gente hable con sus Guías, ¿no lo es?.  Ahora según leo lo que escribo veo la diferencia. Ahora puedo entender a tantos escépticos y críticos que ignoran lo que hago realmente: sólo ayudo personas, como vengo haciendo durante todos estos años como terapeuta.
Otra parte de mi trabajo es escribir: artículos, comentarios, el blog, libros (pronto el segundo), etc. porque siento que vine a ello, porque me encanta y porque escribir es un derecho. La lista de autores y libros que me han ayudado en mi vida es interminable, ¿por qué no puedo ayudar a los demás con la palabra escrita? El éxito de SOMOS LUZ ¡Descúbrelo! demuestra que esta parte de mi trabajo es necesaria.

Y la parte más hermosa, sagrada, diría yo, es mi función como canalizadora espiritual. Cuando lo escribo veo que suena raro. Decir a qué me dedico es, al menos, curioso y poco frecuente. Sin embargo, cuando alguien tiene una profesión  minoritaria no se esconde ni se oculta. No juzgo a otros profesionales, no soy quién, pero mi profesión, como otra cualquiera, requiere vocación (indudable), formación (demostrable) y práctica (diaria). La canalización es un estado maravilloso, sanador para mí como canal o medio y para quien la recibe con la mente y el corazón abiertos. Tanto en grandes grupos como en una sesión individual, ya sea presencialmente o en una sesión a distancia, la canalización es un proceso sanador para todos. Ojalá pronto se vea esta profesión con el mismo respeto, reconocimiento y valoración que otros trabajos más populares. De momento, practico la valentía de hablar de amor a todo el que quiera escuchar, a pesar de que no a todo el mundo agrada el hermoso mensaje de la Luz.

¿A que parece mentira que no me dejen canalizar en cualquier sitio? No juzgo a quien no abre sus puertas, pero quería compartir que puede pareceros fácil que nos dejen un espacio para dar estos mensajes de la Luz, por lo que no cobramos un duro, pero no es así. La mitad del día lo pasamos buscando lugares abiertos a estas lecciones de amor de nuestros Guías y Maestros, y estamos felices de realizar esta tarea de conciencia.

TU CAPACIDAD DE  CANALIZACIÓN

Ojalá recordases cómo escuchar la voz de tus Maestros o tu Yo Superior sin necesidad de intermediarios ni maestros, pero la mayoría de la gente olvidó cómo hacerlo. Tú, como ser humano, sólo tienes que activar tu propio corazón y creer que puedes conectar con Ellos. Tú puedes obtener energía, respuestas, soluciones o apoyo de tu lado espiritual. No hay que hacer nada raro, pero olvidaste lo sencillo que es. Tú tienes la misma capacidad de canalizar que yo y que otros canalizadores. No somos diferentes, así que, querido lector, cree en ti, pide ayuda y recibe la energía de la Fuente en tu corazón.
Para tener más capacidad elimina emociones y pensamientos de baja vibración (negativos) y cada vez estarás más cerca de la Luz. No temas. Si estás en Amor, recibirás Amor. Es la ley de la cosecha: lo que siembras, recoges. Así que pide ayuda a la Luz pura y, una vez más,  no temas. Eso sí, para los que tienen miedo hay ensalmos de todo tipo, no tengas miedo. A la sección del miedo yo le dedico unos 5 minutos en mis talleres, eso es todo, el resto es para hablar de la Luz y el Amor.

Y una cosa más: no te compares. Cada persona canaliza de un modo particular. Unos recitan, otros escriben, algunas personas «ven» y otras sienten palabras en su corazón. Hay gente que canaliza mucha cantidad de información y otras personas reciben menos. Cada canal es único y está en la frecuencia perfecta, por lo que recibe un tipo de mensajes u otro. Y esto es correcto.

Tú eres de Luz, recuerda que te basta conectar con esa parte tuya.
Recuerda a Wayne Dyer: la fuerza del universo es la Intención. Conéctate a ella.

Con amor y Luz, mis mejores deseos para ti.

¿CÓMO CANALIZAR?

Aunque sigo haciendo terapias y Coaching, puedo ayudar mucho más a otros cuando conecto con sus Maestros Espirituales y sus Guías. Entonces recibo lo que ellos quieren que sepamos: eso es canalizar.
Todo el mundo puede recibir información, soluciones y ayuda de los Guías de su Alma. Repito, todos podemos. Simplemente, si no sabes cómo hacerlo, infórmate, fórmate, practica… Lo que conocemos como «canales» o «canalizadores» son personas normales y corrientes, iguales a ti, que han desarrollado esta capacidad. Así de sencillo.
Algunas de estas personas tienen esta capacidad o don desde el nacimiento. Otras, a pesar de ser capaces de oir su voz interior, no lo desarrollan hasta más adelante. En cualquiera de los casos, es un arte que se aprende, ya que todos los seres humanos traemos de serie el equipo necesario para contactar con entidades superiores.
¿A qué me refiero con «entidades»?
Se trata de  «energías» que tienen múltiples formas: Maestros, Guías, Angeles, Arcángeles, Seres queridos ya fallecidos, Yo superior, Guardianes del Registro Akáshico… y otras muchas. Hay miles (o más) sin embargo, lo importante no es cómo se llaman, ni quienes son. No hace falta que creas en ellos. Simpelmente, la Energía, en cualquiera de sus formas, está ahí para ayudarte a ser feliz. Eso es todo.
Si eres creyente, supongo que crees que Dios te creó. Si te creó y te ama, ¿cómo no va a ayudarte?

Si no crees en nada no importa. Igualmente, existen miles de entidades de energía positiva (Luz) que están a tu servicio. Sólo tienes que pedirles ayuda.

Los canales ayudamos a otras personas a escuchar estos consejos. Nosotros percibimos mediante diferentes sentidos lo que la Fuente creadora y todos sus ayudantes desean comunicarte. Y también formamos a las personas para que puedan conectar, sin intermediarios, con su Dios, sus Guías, su Yo Superior, o con quien deseen (del lado bueno, claro). Es un arte, y como todo arte, se aprende.
Mucha gente teme la espiritualidad porque «si existe lo bueno, existe lo malo». Es cierto. Si hay luz, también hay oscuridad. Pero si tú llamas a la puerta de la Luz, ¿quién va a abrirte? Existen ejercicios muy sencillos para que sepas a qué puerta estás llamando. Es decir, igual que existen oraciones para el Padre o la la Madre María, o para nuestros ancestros, hay oraciones para llamar a las entidades del otro lado. ¿Cuáles vas a utilizar tú? Por ejemplo, si rezas un Padrenuestro, ¿quién crees que va a escucharte?
Cuando piensas y vives desde el Amor y la Luz que hay en ti, ninguna energía de baja vibración (es decir, negativa o mala) va a acercarse, simplemente, ¡porque no puede! Cuanto más amas, menos dolor hay en tu vida: menos odio, menos miedo, menos sufrimiento. ¿Comprendes? El mal existe, pero no se combate con el hierro sino con la Luz. Trabaja y vive con Amor y sólo el Amor vendrá a tu vida, porque todo lo negativo que te llegue no se sentirá bien, y tendrá que irse. Es como un invitado no deseado. Si tú amas al miedo, el miedo se irá. Si amas a los celos, los celos se irán. Ya lo decía San Agustín: Ama y haz lo que quieras.
Cuanto más amor haya en tu corazón, más fácil te será escuchar los mensajes de tu Alma, puesto que ella está hecha de Luz y procede de la Fuente creadora. Para canalizar, piensa bien, actúa bien, no juzgues, no critiques, sé generoso… poco a poco el canal que ya eres recibirá el Amor que la Luz le tiene. Es una experiencia indescriptible, por eso no voy a describirla. Te invito a probarlo en tu propia vida.
Lee canalizaciones de otras personas, medita y ama. Obtendrás resultados. Garantizado.


Nos vemos por ahí. ¡Mucha Luz!