CONVERSANDO CON EL YO SUPERIOR

No sé muy bien cómo definir lo que es el Yo Superior o el Yo Real. Imagino que es nuestra parte espiritual más inteligente, una parte del alma que no encarna, pero que comparte con nuestra parte física todas nuestras existencias o vidas.

Estaba reflexionando sobre esto

para poder compartir algo de información
con alumnos y seguidores de mi trabajo, cuando pensé que quería ver a mi verdadero Yo (que es otra forma de decirlo). Y así lo pedí.

Estaba sola en mi habitación y dije en voz alta:

Guidance" by Akiane Kramarik
Guidance (el Guía), de Akiane Kramarik

Me gustaría ver a mi Yo Superior.

Me gustaría ver a mi Yo Superior.

Me gustaría ver a mi Yo Superior.

¡Fue increíble!

Delante de mí sentí que se aparecía una nebulosa, como una niebla muy ligera y sin forma que enseguida dejó ver una figura. Se parecía a un ser luminoso con una túnica que no mostraba brazos ni pies, pero que me dejaba intuir un rostro familiar, cercano, aunque no podría describir sus rasgos.

-Así, que ¡eres tú! -exclamé sorprendida de la rapidez con la que llegó.

-Eso parece.

-Y, ¿en qué puedes ayudarme? -le pregunté disimulando mi asombro.

Es legendaria la ironía de los distintos seres de luz con los que podemos toparnos, así que decidí parar mis dudas y mi cordura, que siempre está deseando poner las cosas en su sitio, y me permití dialogar con la nebulosa blanca de mi habitación.

-Muy bien, supongamos que yo te he llamado y que tú has aparecido.

-Supones bien -asintió.

-Ok… Me pregunto, para qué sirve que los seres humanos podamos comunicarnos con lo que sea que eres.

-Bueno, para empezar, el ser humano y su Yo Superior, como lo llamáis, son dos partes del alma. Así que el hecho de que puedan hablar os ahorraría muchos quebraderos de cabeza, por ejemplo, porque podríamos evitar que cometierais varias veces el mismo error.

-Comprendo, puedes evitar que nos metamos en líos, ¿es eso?

– En cierto modo. Si utilizas la conexión con la parte no encarnada de tu alma, en este caso, yo, podría recordarte qué pintas en la Tierra y qué te aleja de tu verdadera misión. Pero el hombre duda de la existencia de algo más listo que él, ya sabes… en general, creéis saberlo todo, ¿cómo puede alguien que no veis saber más o guiaros por el camino correcto? Y entre esa prepotencia y las dudas de que otro pueda ayudaros sin pedir nada a cambio, preferís seguir buscando la senda correcta mediante el método de «ensayo y error», o por adivinación.

-Estás diciéndome que basta con llamarte para que vengas, y que puedes ayudarme a elegir mejor o vivir mejor mi vida, y sin pedirme nada a cambio, ¿es así?

-Eso es -asintió sin más.

-En general, no hablas mucho, ¿verdad?

-Para eso ya estás tú -me espetó con sorna mi Yo Superior-. La mente humana está siempre pensando tantas cosas que no hay posibilidad de deciros nada. No escucháis.

-Hablas en general de la humanidad…

-Y en particular da cada persona. En esto sois todos muy parecidos, aunque os gusta sentiros diferentes… El alma encarnada tiene esos rasgos humanos que le empujan a hacerlo todo a solas, sin pedir ayuda y sin medir las consecuencias. El alma no encarnada, o sea, todos los «Yoes» Superiores, respetamos vuestros pasos y vuestro equivocado orgullo, y solo podemos presenciar cómo os dais de bruces con el mismo problema, o con el mismo patrón, una y otra vez, …y todo por no escucharnos.

-¿Te gustaría que te pidiera consejo a menudo?

-No se trata de consejos, sino de la explicación de porqué las cosas son así. De ese modo, podríamos trabajar en equipo, y tu vida sería mucho más sencilla, más fluida, más exitosa en todos los aspectos. Yo te ayudo, si quieres, y después de escucharme haces lo que quieras.

-¿Y si fueras un producto de mi imaginación? Por ejemplo, yo veo bastante cine, tomo té con teína, y llevo mes y medio sin salir de casa, podrías ser una alucinación, ¿no?

-Podría. Eso es lo que tu mente te dice, y está bien, es su misión protegerte de espejismos y creaciones mentales falsas. Pero cierra los ojos y bórrame, hazme desaparecer de tu habitación, a ver si puedes…

Apreté los ojos con fuerza, pero al abrirlos, la nebulosa con rostro humano seguía frente a mí, moviendo lentamente la niebla ligera que parecía conformar su hábito o manto. Cerré de nuevo los ojos, pero incluso con los ojos cerrados, sentía que no se iba, sabía que estaba ahí, a los pies de mi cama. Casi podía notar la ligera sonrisa de mi Yo Superior…

-De acuerdo, no te he imaginado, pero, ¿podrías irte?

¡Y entonces se esfumó!

-¡Eh, vuelve! -le grité-. ¿Por qué desapareces?

-Tú me lo has pedido… Decídete -me suplicó.

-Ven, ven, solo estaba probando, perdón. Pero, ¿realmente es tan fácil?

-Acabas de comprobarlo.

-Y ¿por qué te ibas tan rápido?

-Respeto tu libertad de decisión, jamás me impondré, no puedo obligarte a nada, no puedes escucharme si no quieres escucharme. Es un método sencillo que respeta a cada persona tal y como nos pide el Creador (el señor que hace las almas, para que me entiendas).

-Ya, ya, ese «señor», sí, ya sé quién es.

-Pues eso. Ya que estoy aquí, ¿hay algún asunto con el que pueda ayudarte? Podemos trabajar en equipo.

-Mira, ya sabes a lo que me dedico -me sentí como una tonta recordándole a mi Yo Superior mi trabajo en la Tierra-, y me gustaría ayudar más a la gente a contactar con sus «Yoes Reales», con vosotros, o sea, contigo, pero el de ellos, su Yo Superior… Ya me entiendes.

-Sí. ¿Sabes que muchos tienen miedo? No solo miedo a inventarse un falso «amigo invisible», sino a dejarse llevar por creaciones subconscientes. Temen escuchar voces que no existen o ver seres que no están, y para no equivocarse, cierran la puerta a cualquier experiencia extrasensorial. Entonces no pueden vernos ni escucharnos. Estamos siempre con todos ellos, pero ellos temen equivocarse, y echan el telón. Se acabó la obra. No podemos hacer nada.

-¿En serio?

-Sí. Otras personas sienten nuestra presencia, pero nuestras voces no les dicen lo que quieren oír, y dejan de escucharnos. Por ejemplo, hay personas muy sensitivas que realmente conectan con nosotros (y cada Yo Superior quiere ayudar y guiar a su «Yo encarnado», a su niñito en la Tierra, para entendernos), pero que hacen preguntas para las cuales esperan o exigen determinadas respuestas. Te pondré un ejemplo: alguien le pregunta a su Yo Superior si todas las almas son iguales, hagan lo que hagan. Sabes que la respuesta es sí, pero muchos seres humanos no aceptan esta verdad, y entonces rechazan a su Yo Real o Superior, a su intuición, a los Guías de luz, y a todo aquel que se acerque ideológicamente a esa verdad. Al separarse de nosotros y creer que tienen razón aumenta su creencia de que todo lo que se apellida «luz», «amor», «consciencia», etc. está del lado opuesto. Como estas voces les contradicen, más distancia ponen ellos, y cuando te alejas del punto A, te acercas irremediablemente al punto B.

-Qué bien te explicas.

-Claro, soy «Superior», ja, ja, ja. No tengo frenos mentales, culturales o sociales. Esa es otra de las razones por las que si la gente hablara más con su verdadero Yo, sería mucho más generosa, inteligente, libre, y por supuesto, feliz.

-¡Qué sencillo parece todo! -repliqué.

-Lo es -asintió-. Fácil, ágil, cómodo… solo os falta abriros a la realidad de que sois formas de Dios bajando a jugar al parque. Y claro, cuando el niño va al parque, se ensucia, se pelea o se lastima, es lo normal. En casa no aprende mucho, pero tampoco le pasa nada. Creo que la vida os da miedo.

-No es solo la vida, Ser Superior, es la enfermedad, la guerra, la muerte… Eso da miedo a la mayoría de las personas que conozco.

-Es legítimo. Pero si la parte encarnada, o sea, cada persona, tuviera una relación cotidiana con su parte de luz, con su esencia o alma no encarnada, aparte de con el «señor» que crea las almas, pues todo sería más fluido y más divertido.

-Pero, ¿sabes cómo me miran cuando digo en público que la muerte no es algo tan grave?

-Sí lo sé, Yo estoy contigo allí cuando lo dices, ¿recuerdas?

-Ya, pero a ti no te miran raro…

-Bueno, a mí me han mirado raro cientos de veces (en otras encarnaciones tuyas, claro). Estoy acostumbrado.

-Entonces, ¿qué consejo me darías?

-Que no te importe nada lo que otros dicen o piensen de ti.

-Oh, ¡qué gran idea! No se me había ocurrido.

-Noto tu ironía, sí se te ha ocurrido pero no lo haces. Hazlo, cuando lo hagas todo estará bien. En realidad no importa que los demás entiendan o no lo que te llega cuando trabajas (cuando canalizas, digo, cuando recibes sus «transmisiones»). Si me lo pides, te ayudo, ¡vas a notar un gran cambio!

-Admitida la ayuda, no hay objeciones -le respondí.

-¿Algo más?

-Sí: tú haces lo que te toca, los demás hacen lo que les toca.

-Parece una frase para la historia.

-Lo es. De hecho, los demás seres superiores están deseando guiar a sus partes encarnadas en la Tierra. Podría irles mucho mejor si escucharan a sus almas, pero los humanos son absolutamente libres. Por ejemplo, pueden imitar lo que has hecho tú, o pensar que estás loca y reírse. Pero eso no va a afectarnos a nosotros, somos un equipo, ¿lo ves? ¿Notas que, si yo estoy contigo, las tonterías de la Tierra te afectan menos, o nada?

-Lo noto, lo noto, al menos en cosas pequeñas…

-Pues quien hace lo pequeño, hace lo grande. Así que, hala, levántate, es suficiente por hoy. Mañana charlamos de nuevo, si quieres claro, recuerda que si no me llamas, yo, calladito, ni rechistar. Los de la luz no imponemos ni obligamos. ¡Hala, a dar una vuelta! Ja, ja, ja.

-Muy gracioso, sabes de sobra que ahora no podemos salir.

-Bueno, tu cuerpo no puede, pero puedes usar tu imaginación, como hacen los niños. Vuelve a ser niña, abre tu mente y viaja.

-Está bien, voy a ir a un mundo mejor para todos, a ver si pesco ideas.

-Perfecto -asintió-. Mañana me cuentas. Los mejores inventos de la humanidad no nacieron de lo que se sabía sino de lo que no se sabía, de lo que pertenece al mundo de lo desconocido y lo misterioso. Y es en ese lado que los ojos no pueden ver donde estamos nosotros, los seres de luz en todas nuestras formas y misiones.

-Hasta mañana, entonces, Yo Superior.

-Hasta mañana, bonita -y desapareció.

¿Y si fuera verdad que los de arriba y los de aquí somos un equipo? Tal vez todo sería más fácil. Mañana probaré de nuevo a llamarle con la frase mágica… ¿Y si funciona de nuevo?


LA AYUDA DE LOS MAESTROS

Los maestros pleyadianos, vuestros hermanos, acudimos a la llamada de tantos seres humanos que desean y necesitan múltiples aclaraciones y así os respondemos.


– ¿Es el bien el camino?


– La senda de vuelta a las estrellas tiene múltiples caminos pero solo el bien y la corrección es el camino más directo hacia vuestra verdadera esencia. ¿Puede vivir un pez fuera del agua? ¿Acaso un árbol subsiste sin tierra, sin agua y sin oxígeno? Pues el ser humano no puede recordar su origen estelar sino realiza actos acordes a su fuente, al origen de todo lo que existe.
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The light (La luz) de Akiane Kramarik
– Entonces, hay una fuente o creador ¿y luego estamos los demás?

– Es más complejo que todo eso. Sí hay una energía primaria de la que todo procede que crea, propone, permite… De esa matriz procede todo lo que existe, pero no deja de ser la misma energía. El aspecto es distinto pero la sustancia base es la misma al igual que una manzana, una semilla o un manzano son iguales en su esencia pero distintos en su forma.


– ¿Cómo podemos ser más felices aquí?

– La unión es la propuesta del cosmos para que logréis superar las fases de la vida terrenal pues la unión de las razas es uno de los objetivos de la fuente creadora. Solo separando a dos amantes se mide realmente la fuerza de su amor. Por lo tanto, solicitamos a todos los seres humanos la cooperación entre las razas, los países y las culturas; la compenetración y el diálogo respetuoso entre las etnias, las religiones o las líneas de pensamiento. Es la unión la que hace que brillen más las cualidades particulares que se multiplican exponencialmente aumentando las potencias y dones personales que al unirse a los de otros triplicarán su alcance y su poder. El convenio es la base de la paz pues la guerra no es más que la división de las fuerzas, separadas a veces incluso son el mismo objetivo.


– ¿Podríamos sanarnos a nosotros mismos?

– La sanación del cuerpo físico, del cuerpo emocional, del cuerpo mental y de otros cuerpos ha de tener como base la intención o el deseo, y después el enfoque. ¿Cuánta gente desea algo que jamás logra? Aquellas personas que quieren algo pero no hacen nada por obtenerlo. Por lo tanto, la salud y la juventud mantenidas son posibles para quien vive en amor y lo reparte, pues si no lo reparte con otros se asemejará a quien cree que puede estar sano en medio de una epidemia. Es imposible. Si los demás vecinos del cosmos no están bien tu bienestar no dudará mucho.


– ¿Cómo podemos eliminar nuestros defectos como seres humanos, maestro?

– No se trata de eliminar un comportamiento o una idea como de comprender sus raíces más profundas. Una vez entendida la base de cierto actuar la mente puede dar permiso para avanzar por un camino que no requiera la envidia, la venganza, el miedo, la duda… Estas emociones son inexistentes en los humanos (aún muy pocos) que tienen memoria suficiente para recordar el origen de los errores o la empatía necesaria para comprender más allá del conocimiento de los hechos.


– ¿Por qué muchas personas piensan que no merecen nada o juzgan que los demás no merecen algo bueno?

-Hundidos en un escaso reconocimiento del propio valor (lo llamáis auto estima) no pueden permitirse aceptar toda la abundancia que el universo pone a su alcance. Ya se trate de salud, de afecto, de belleza, de bienes… A la energía creadora le da igual generar patatas que oro, pero el ser humano auto infra valorado se permite recibir patatas y no oro. Asimismo, en la duda y el miedo a la diferencia, en la soberbia y la sensación subjetiva de injusticia, el ser humanos que no se ama o que no ama a los demás no admite de buena ganas los éxitos ajenos.

Quien no se alegra no se premia. ¿Cómo juzgar los honorarios de otros? Incluso en estos menesteres ninguno de nosotros estamos en contra de una economía saneada pues es mejor un ser humano abundante que uno que carece. Solo invitamos a todos aquellos cuya situación material es cómoda e incluso holgada a compartir sus bienes siempre que el que recibe entregue a cambio el esfuerzo por mejorar. ¿A quién premiará el patrón: Al trabajador entregado o al que no se esfuerza y solo espera el sueldo a final de mes? ¿Qué energía benévola premiaría igualmente al que agradece que al que sospecha y rechaza?

El merecimiento es una forma de creer y afirmar internamente: la matriz creadora me ama. Ese pensamiento dará sus abundantes frutos favoreciendo la salud, la pertenencia al grupo, la sabiduría y la fluidez en el terreno material.


-¿Qué más queréis decirnos hoy?

Estáis a salvo. Solo estáis en peligro de vuestro propio ego, del instinto de estar por encima de otro, del deseo de saber más que los demás. La Tierra está a salvo, pero la calidad de vida está muy limitada debido al egoísmo de unos y de otros y a la lucha por el poder tácito y explícito de unas naciones sobre otras, unas empresas sobre otras y unos pueblos por encima de otros. 

Está en vuestras manos unir vuestras fuerzas para luchar contra la mentira que crea duda en vuestras mentes y la fortaleza para no dejaros arrastrar por el miedo de los bulos informativos (conmás o menos base) que os roban la fe y la seguridad. Si estáis unidos respetando las diferencias son la criatura más fuerte del planeta. Así como la energía oscura se une para lograr generar el caos los trabajadores de la Luz debéis confiar los unos en los otros, respetar las fuentes, ideas y estilos distintos con el mismo objetivo: que la paz termine por ser la norma. Aumentar la comunicación con los seres delas estrellas que os apoyamos sin caer en la dependencia, en la locura o en la inacción es un paso que los nuevos niños en la Tierra os enseñan. 
Contáis con nosotros siempre pues llevamos la misma semilla en el centro del corazón.


– ¿Podemos saber quién eres?

– Maestro pleyadiano en servicio a la Tierra


– Muchas gracias.

– Aplicad esto es una forma de corresponder a nuestra asistencia y servicio.

¿POR QUÉ NO CANALIZO?

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Canalizar es un proceso natural que el ser humano ha podido lograr casi desde el principio de los tiempos. Seres incorpóreos (si cuerpo) de otras galaxias o frecuencias, incluso los que ya han fallecido, han podido comunicarse con el hombre desde y darle sus mensajes. ¿Cuál es la diferencia fundamental entre un médium o un canalizador y cualquier otra persona.


La diferencia fundamental es la consciencia de que hay una comunicación con algo o alguien que no vemos  y que no tiene cuerpo ni ocupa un espacio físico (tangible, medible). La segunda diferencia es la fe o la confianza en que este proceso es real y que efectivamente hay una interacción entre este tipo de energías o entidades y el ser humano.

Pero, si todo el mundo puede comunicarse con el campo de lo invisible, ¿por qué para unas personas es tan sencillo y para otros es casi imposible?
No soy una experta, pero sí puedo preguntar a los Maestros de Luz con lo que trabajo normalmente (y a otros) y compartir lo que recibo. Me gusta aclarar que todos los canales podemos equivocarnos, que por supuesto que podemos estar inventándonos lo que canalizamos y que no hay pruebas concluyentes de que este proceso sea real, pero tampoco se puede probar que uno no percibe sus mensajes y los traduce correctamente, ¿verdad? Tú puedes creer lo que más te guste.

Vamos al asunto. Compartiré nuestra conversación tal y como fue. Donde pone una A es que hablo yo y si pone una M es la respuesta de los Maestros.

Amada- Maestros, buenos días.
Maestros- Buenos días, hija. ¿Qué tal va la vida? (se ríen)

A- Ya lo sabéis, jajaja.
M- Sí, es verdad, jajaja. ¿Qué deseas?

A- Me gustaría saber porqué algunas personas no canalizan. Incluso alumnos que se forman en diez escuelas distintas pero que no pillan (no reciben) vuestra información.
M- El primer motivo de su limitación es que en sus entrañas les parece increíble que esta comunicación sea factible , que sea real, y por supuesto, les parece sospechoso que sea tan fácil.

Queremos decir que el ser humano duda de que haya otras realidades, y cuando ya cree que hay otras realidades a veces no se siente merecedor de que compartamos nuestra sabiduría y nuestras capacidades. La mayoría de los seres humanos tienen problemas con el merecimiento. No nos cansamos de decir que todos los seres humanos merecen lo mejor solo por haber sido diseñados por el arquitecto universal (el Creador), pero el hombre tiene a sus espaldas siglos de sacrificios y le cuesta acceder a la sencillez de nuestra comunicación.

A- Bien, pero la gente sí desea hablar con vosotros y poder escucharos, o veros, o sentiros… o lo que sea. ¡Están deseando!
M- A veces es verdad que están deseándolo, pero llenos de miedos. Temen el encuentro. Se asustan a la más mínima señal de comunicación y cierran inconscientemente el canal de comunicación. Otras veces no se trata del miedo, sino de la duda. Nos ven o nos escuchan pero no acaban de creerlo. Nos tienen delante, en su corazón saben que esa respuesta, esa intuición o esa palabra fue inspirada por nosotros pero se dicen a sí mismos: Oh, no será eso… me lo habré inventado.
Todos nos tenéis delante de vosotros o a vuestro lado, pero no todos lo creen , lo admiten o lo permiten.

Por otra parte, los que finalmente presienten que estamos con ellos y que estamos deseando darles nuestro amor y nuestro conocimiento (¡qué fácil os sería la vida si escucharais más! Jajaja), esperan que el contacto sea de otro modo. Muchos no admiten que cada persona nos recibe y nos siente de un modo particular y único, y esperan que se produzca como lo han visto en otras personas, en sus sueños e incluso en el cine. Sin quererlo no nos ven porque esperan vernos de otro modo y no como les ha tocado.

A- Entiendo. ¿Hay más razones, Maestros?
M- Estas son las principales. Luego hay muchos más matices, pero estas son las bases de la dificultad de canalizar.
A- Ya.

Me quedé pensativa revisando si habría sido totalmente fiel a lo que Ellos querían decirnos y sentí un . Eso es una respuesta canalizada -pensé- y en ese instante recibí otro mensaje de Ellos:

M- ¿Lo ves? Tú no lo dudas pero la mayoría de la gente sí. Claro que es prudente asegurarse del origen de vuestras intuiciones y de vuestras voces interiores, pero solo creyendo y practicando se puede verificar el origen. Cuando creéis el flujo de información canalizada aumenta y eso erradica las dudas y aumenta la fe.

A- ¿Cómo saber si sois vosotros o los otros (energías de baja frecuencia vibratoria)?
Imagen relacionadaM- ¿Cómo se siente uno al recibir los mensajes? Ahí está la respuesta. Nuestros mensajes aportan alegría, confianza, seguridad, alegría, aceptación, fuerza… y alegría otras vez. Los mensajes de otras fuerzas son interesados, tienen un objetivo privado y egoísta, no les importa hacer daño a otros ni tampoco la salud o el estado del canal humano. Hay más señales pero estas son las principales.¿Cómo te sientes? ¿Son mensajes egoístas o solidarios? ¿El objetivo es tu propio bien (fama, dinero, amor) o el bien de todos? Con el tiempo las diferencias son tan claras que ya no hay nunca lugar para la duda.

A- Por último, ¿qué podéis decirle a alguien que desea canalizar más información o mejor?
M- En primer lugar, que deje de dudar que el derecho a la comunicación con el Padre o con nosotros es exclusivo de algunas almas pues todos los hijos pueden hablar con Papá (Dios). Esta es la principal premisa: merecéis recibir personalmente los consejos y el amor de vuestro Padre eterno y el apoyo incondicional de vuestros guías, consejeros, asistentes e incluso, vuestros seres queridos que ya han partido.

En segundo lugar, aparte de practicar y de estar atentos a las posibles respuestas que se reciben durante el día (y son decenas), puede ayudar bastante visualizar cómo vuestros chakras principales se abren  y se llena de luz pura, iridiscente y cálida. Esa simple visualización os hace conscientes de que todas las partes de vuestro cuerpo (y de vuestros cuerpos) están unidas en luz, no desmembradas y separadas. La luz une todos vuestros órganos, vuestras emociones e ideas, y por lo tanto, también os une a los guías, a los maestros, a los fallecidos (solo han viajado, no han muerto) y a Dios.

En tercer lugar se requiere confianza absoluta en que ciertas percepciones extrasensoriales lo son realmente. No le quitéis fuerza: si sientes algo, sientes algo. Es así. Si no lo sientes, no lo sientes, no te lo inventes. Es así. Cuanta más verdad en tu corazón más capacidad de canalizar desde las altas esferas.
Y basta ya de cháchara (plática). A vivir. Es en la vida donde estamos, no en el miedo, en la exigencia o en el sacrificio: sino en la casa, en el parque, en la calle, en el trabajo…
Ahí nos encontraréis.
Os amamos.

A- ¿Eso es todo?
M- Sí.

A- Ok, muchas gracias.
M- No hay de qué. Es nuestro trabajo (y me guiñaron un ojo).

Espero que os sirva,
Con amor,
Amada Selina.

CUANDO ALGUIEN MUERE (canalización)

Cuando os preocupáis por vuestros fallecidos no entendéis lo que es la muerte. Hay varias entidades de luz que recogen las almas cuando dejan el cuerpo. Nadie está solo en el momento de la muerte.
 
¡Si vierais con qué alegría nos dan su mano! Bien es cierto que algunas almas no quieren subir aun al padre y se resisten y se agarran al cuerpo porque ven llorar a sus familiares o porque han dejado muchas cosas por hacer y muchos errores por limpiar o cosas que perdonar. Pero eso es un tema, relacionado con su propio auto perdón, porque para nosotros no hay errores, así que, aunque algunas almas no quieren ascender y se les permite que accedan al padre cuando ellas lo decidan (serían las almas que se quedan por aquí vagando, todas esas que se adhieren a los vivos o a las casas) lo ideal sería que una vez abandona el cuerpo todas esas almas regresaran al Padre en paz porque están deseando verlo de nuevo, y Él los acoge, como cuando un pastor encuentra a su oveja perdida.Exactamente igual y con el mismo amor el Padre recoge a sus hijos cuando abandonan el cuerpo.
 
Bien es cierto que existe una pena, una lástima por la experiencia acabada en la Tierra, aunque es cierto que es una experiencia temporal que así se pactó desde el principio. Lo que es temporal es la vida física, no la vida del alma que es eterna. Lo que ha muerto es solo el cuerpo, no la persona,  por eso es posible la comunicación entre vivos y muertos, es posible la comunicación entre almas, y por eso volveréis a veros en otro momento y en otro lugar.
 
No estéis tristes por vuestros difuntos, ellos están al lado del Padre haciendo su trabajo personal, y al final del día cuando cae la luz del sol es cuando ellos hablan de nuevo con Dios y empiezan a entender cuál será su nuevo proyecto y cómo deben seguir ascendiendo ya sin ataduras terrenales. Qué cuerpo se les va a dar, dónde y cuándo van a encarnar de nuevo y si podrán tener de nuevo su amor. Y seguramente así será, y la mayoría de ellos tienen nuevas oportunidades de amor para subsanar los errores cometidos, por eso entre dos amores hay veinticinco, veintisiete o treinta vidas.
 
Cuando nosotros los recogemos, aparte de esas almas que son más tercas y prefieren quedarse por aquí un tiempo más (y es su derecho, a nadie se le obliga), nosotros los tomamos de la mano y los acompañamos por un camino (es como un canal, como un túnel de luz) en el que son sanados de su deterioro físico, mental y emocional, donde empiezan a estar en igualdad a los Seres de Luz, y empiezan a entrar en frecuencias iguales a las de ángeles y arcángeles, en frecuencias energéticas en las que el cuerpo ya no tiene daño físico, en las que las emociones ya no entienden de emociones como el miedo, el drama, la venganza, y en las que también la parte espiritual (divina) empieza a fundirse con nosotros.
 
Cuando llega el momento en el que comprende que no ha de volver cambia su ropa por un ropaje blanco, un cuerpo de luz, y así es como ellos y nosotros estamos juntos un tiempo hasta su próxima encarnación. A veces Dios casi no puede distinguirnos, a veces solo puede diferenciarnos por el traje (el cuerpo físico, y también el traje de la persona porque cuando un difunto va ascendiendo lleva su ropa, la que vestía o la que le pusieron cuando lo amortajan). Allí repasan sus vidas, y os ven desde aquí, y solo desean que seáis felices.
 
Pensad por un momento: si vosotros estuvierais muertos ahora y esto fuera un reunión de personas muertas, ¿qué querríais para los vivos? Mira desde aquí a tus vivos, ahí fuera, en sus casas, en sus trabajos, en su oficina… ¿Querríais que lloraran y estuvieran tristes, y que vistiesen de negro, y que no volvieran a conocer el amor?
 
Así vivimos aquí. Cuando una de las almas de los niños de Dios (los humanos son tiernamente llamados «niños») regresa a casa nosotros hacemos una fiesta porque el alma ha acabado su periplo temporal. Ya sea por una muerte abrupta, o violenta, o por decisión propia del alma que no puede  manejarse en la Tierra, en cualquiera de las muertes nosotros estamos con ellos y ellos con nosotros, y son felices y hermosos.
 
Y no hay dolor tras la muerte. Ojalá pudierais entender que no debería haber dolor tampoco en los vivos porque es solo una cuestión de segundos (si hablamos del tiempo universal) a lo sumo minutos que volváis a encontraros, y volveréis a encontraros. Y saldrán a recibiros.
 
Y así es.
El ángel de la muerte
Canalizado por Amada Selina.
Sevilla, septiembre de 2019